jueves, 21 de julio de 2016

Vipassana

La palabra meditación puede traer muchas acepciones e interpretaciones, así como distintas maneras de prácticas. Hay quien la usa como sinónimo de reflexionar, hay quien habla de que se trata de mantener la máxima concentración posible en una cosa: mientras se cocina, mientras se toca un instrumento musical etc., también se entiende como “poner la mente en blanco”, silenciar la mente y se puede practicar tanto en un segundo o en un minuto como en horas, asimismo no se concibe solo como la típica imagen sentados de piernas cruzadas haciendo algún mudra (poosición de las manos) sino que también se encuentran las meditaciones dinámicas de Osho, por ejemplo.

 No obstante, en este caso, quiero específicamente hablar de una técnica de meditación que enseña un estilo de vida por decirlo de alguna manera. Vipassana es una técnica de meditación muy antigua de la India que se popularizó en los años cincuenta. La palabra “Vipassana” significa ver las cosas tal y como son, realmente su significado puede hacer caer en debates de contexto y perspectiva, así que me concentraré en explicar un poco de que va para entender a lo que se refiere.

Esta técnica se aprende en un sitio de retiro, un sitio apartado de la ciudad, cerca de la naturaleza. Para iniciarse en esta técnica el proceso es ir a este sitio por diez días consecutivos y adoptar el noble silencio: no tener contacto con nadie durante los diez días, no hablar, no comunicarse con gestos, no tener contacto físico. Existen cursos más cortos, de tres días, otros más largos de hasta cuarenta y cinco días. Sin embargo, para iniciarse hay que realizar primero el de diez días. Asimismo al cabo de tres cursos de diez días puedes ser colaborador, que son los encargados de hacer la comida, limpieza, logística y organización del curso, y al cabo de una cantidad N de cursos puedes hacer el siguiente nivel y así consecutivamente. 
La comida es vegetariana, y se cumple una disciplina de horarios, por ejemplo, nos levantábamos a las 4:00am, meditábamos, desayunábamos, luego un breve receso, luego meditar, almorzar, receso, meditar, cenar a las 6:00pm mas tardar, seguir meditando hasta las 8:00 o 9:00 pm, aproximadamente. Esto es en manera general lo que recuerdo de la rutina. En los momentos de meditación colocaban un CD con las instrucciones y las charlas. Había un profesor encargado que dirigía las meditaciones y al cual podías preguntarle alguna duda en espacios específicos para ello. El pago es lo que cada persona pueda/quiera dar y en cualquier momento de los diez días cualquier participante se puede retirar si no está a gusto con la práctica.

Para poder asistir, hay que realizar una solicitud en la página https://www.dhamma.org/es/schedules/schvenuvana, la solicitud es bastante específica, hay que detallar muchos datos como adicciones, tendencias, tratamientos entre otras cosas. Lo que permite un mayor manejo a la hora de aceptar la solicitud. Incluso se de casos donde han asistido personas adictas que deben pasar por un proceso de abstinencia durante esos días y el proceso se torna muy difícil, el personal en el centro debe estar capacitado para ello. El asistente firma una hoja de compromiso respetando las reglas de la práctica y asumiendo su responsabilidad de asistir.
Por otra parte, he leído de los efectos secundarios de personas que asisten a este curso como trastornos de pérdida de la noción de realidad o disociación. Así como personas que debido a la dieta intensa de “desintoxicación” se ven afectados. Realmente el formulario para inscribirse es muy estricto precisamente, porque como todo, tiene sus contraindicaciones y puede causar efectos colaterales. Nada es tan absoluto como para todos poder ser parte de ello.

Yo desde los dieciocho años quise ir, envié la solicitud y me aceptaron, por situaciones fuera de mi alcance, tuve que renunciar a ir esa vez, eso sí, apenas pudiera ir, iría, y logré hacerlo casi cuatro años después. En mi caso fui desde un 27 de diciembre a un 7 de enero.

La experiencia vale la pena y la sonrisa. Recibir el año de esa manera es desprenderse de las “construcciones” culturales y sociales, (no estoy en contra de eso, es necesario para mantener una organización y todo ese cuento). Simplemente me refiero al “darse cuenta de”. Los días pasaban uno casi igual al otro y así cambiaba la semana, el mes y hasta el año. Es como si estuviese detenido en el tiempo. Estás en lo que estás mientras afuera pasa cualquier cosa.

Cuando me preguntan si eso pertenece a alguna doctrina filosofía o algo por el estilo, es difícil responder. Ya que los mismos enseñantes profesan no entrar en ninguna etiqueta que los pueda clasficiar, dicen que no es una religión, incluso pueden asistir personas de cualquier religión, tampoco es un filosofía, ni una secta, ni una doctrina, solo una práctica de meditación basada en ciertas premisas. Por esto, menciono arriba que me parece más un estilo de vida. Y si pensamos la filosofía como una forma de pensamiento creo que hasta podría llegar a llamarse así.

La premisa principal es que lo que no está en el cuerpo no está aprendido. Goenka, el maestro que dirigía la práctica a través de los CD’s, daba ejemplos específicos. Pero yo tengo uno más vivo que repito mucho: una cosa es saber que hay gente que se mure de hambre, que África, que Siria, y otra muy distinta es cuando pasas hambre o cuando la ves a flor de piel. Sí, hago referencia a la situación que vive Venezuela en este momento. Cuando yo decía 100bsF no son “nada” y mi mamá (nacida y crecida en una Italia de postguerra) me respondía “para quien los tiene”  yo no entendía lo que quería decir, y bueno, forzosamente lo entendí en la crisis venezolana.

Ahora bien, partiendo de esta premisa la meditación va de la obervación de las sensaciones del cuerpo, por muy mínimas que sean, que vienen y van: cuando estás conciente de esto en tu cuerpo entiendes que en la vida todo viene y va.

Ya va, ¿cómo?. Sí, asimismo. Para entenderlo, obviamente hay que practicarlo. Sin embargo, no es mucho lo que puedo explicar, porque una de las reglas es no explicar el método para no condicionar la mente evitando “construcciones” y espectativas. Tampoco puedo enseñarla porque no estoy capacitada para ello. Solo puedo contar de mi experiencia y lo que entiendo acerca de.  

Cada cosa que iba experimentando, luego al poner el CD Goenka la describía tal cual. Una de las cosas más impactantes fue entender que la mente siempre o está en el pasado o está en el futuro, muy rara vez en está en el momento presente. Una de las cosas más difíciles luego de la paciencia y la perseverancia es estar aquí y ahora. Y tal como lo explica una de las premisas más importantes de esta práctica, mucho podemos leer de esto, y más ahora que he visto que hay una gran difusión de este pensamiento, sin embargo, hasta que no lo vives, no lo entiendes con el cuerpo también y no solo con la mente será difícil de practicarlo. No hay necesariamente que hacer Vipassana para ello, sino practicar esta idea de manera conciente, atento a los cambios constantes que se producen en el día a día, como dice una de las premisas de la PNL “cada cambio de idea llevada a la práctica disminuye la resistencia a sucesivos cambios”.

A partir de todo este pensamiento con referencia al cambio constante se habla de “anicca” una palabra en Pali que significa impermanencia, transitoriedad. Solo por mencionar un ejemplo partiendo de algo físico, biológico, natural: las células del cuerpo están siempre en constante renovación. Todo está en constante cambio, la evolución es muestra de ello.  (También hay quien involuciona, pero ya ese es otro cuento.) Este es un pensamiento que ya Heráclito advertía en la Grecia antigua, que por disputas de poder político, religioso y social Perménides terminó difundiendo hasta el sol y la luna de hoy la idea de lo estático sobre la idea del cambio y  el devenir. También la ciencia habla de la plasticidad del sistema nervioso para adaptarse a las situaciones de cambio y desprenderse de lo conocido. Ya lo advertía también Darwin “el ser que no se adapta al ambiente tiende a desaparecer”. Lo único que no cambia es que todo está en constante camabio. Aceptarlo y adaptarse o adaptar las circunstancias a nosotros es la clave.



Wherever you go, whatever you do be annica. 

domingo, 10 de julio de 2016

Duelo -macro idea de-

El duelo, como bien lo definen comúnmente, es una etapa o proceso después de cualquier tipo de ruptura o pérdida, sin embargo, al duelo que me voy a referir en este caso es específicamente al duelo producido por la muerte. 


¿Realmente se puede dejar de vivir el duelo?

No lo creo, creo que son nuestras acepciones culturales  la que determinan como vivir las situaciones presentes en la vida, y casi que la vida misma.
Hay muchas formas de vivir el duelo, solo que cuando esas formas no son convencionalmente como las determina el contexto donde ha sucedido, pareciera que no se viviera.
Partiendo de  la premisa que siempre nos comunicamos, siempre obtenemos respuestas en un proceso de comunicación, porque, aunque no respondas, estas comunicando que no quieres comunicarte,  pasa igual con el duelo, aún cuando parece que no se quiere vivirlo o que se reprime, no es así.

¿Cómo es esto posible?

Hay que tomar en cuenta varias cosas, en la dimensión psicológica hay una figura en los tipos de duelo que se llama duelo-bloqueado, donde el individuo no acepta la pérdida, y aparece un bloqueo emocional y cognitivo hacia la situación. Esa es una manera de vivir el duelo, ya que la negación es una etapa del duelo, ahora bien, si se queda allí, representa otras cosas a tratar.
 Según el modelo de E. Kübler-Ross el duelo tiene 5 etapas:

Negación
Ira
Negociación
Depresión
Aceptación

Cada una corresponde a un tiempo, y unas características totalmente variables en su aproximación por la simple característica subjetiva de la individualidad del ser humano, claro que, si hay un estancamiento en alguna etapa ya acarrea otro tipo de situación y de tipologías de duelo.

Frecuentemente utiliza la palabra reprimir (que técnicamente es un sinónimo de refrenar o contener), para manifestar que el duelo no se está viviendo, sólo porque el luto no es visible.
El luto es la expresión cultural de vivir el duelo. El hecho de no echarse a llorar públicamente, ni vestirse de negro, -y en estos tiempos de no postear en facebook-, no quiere decir que el duelo no está presente. Si bien son formas de exteriorizarlos, de decirle al mundo que estamos en duelo, son símbolos indicadores de, también hay formas de interiorizarlo, de vivirlo con uno mismo, en el silencio de una habitación nocturna, o en una larga caminata.

En mi experiencia personal, cargue algunos años con la idea de no estar viviendo el duelo, porque mis respuestas hacia él eran diferentes a lo que todos esperaban, o  como la mayoría lo vive según la cultura. Si me preguntan cuál es el duelo más profundo qué he vivido diría que es el de la idea de no haberlo vivido.

Las dimensiones culturales, filosóficas o religiosas, tienen mucho que ver en como se desarrolla la idea del duelo y de luto.  
Por ejemplo, los orientales mantienen una filosofía del desapego e impermanencia, por tanto la muerte no es dolorosa, en cambio nosotros los occidentales, en nuestro afán de apego y posesión toda ruptura es un proceso doloroso.  Un ejemplo muy general, solo para contrastar en grandes rasgos, ya que en occidente, y sin ir no muy lejos, en el Zulia, en la Guajira, tenemos los famosos entierros guajiros, que son como una fiesta. Todo un ritual de celebración.

...Por ahí dicen, que dicen por ahí, que hay lugares que cuando nace un bebé se llora porque no se sabe que destino le tocará, y cuando muere se celebra porque están seguros que ya se acabó el sufrimiento. 

martes, 4 de febrero de 2014

4 de Febrero: Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer




      Según La Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) el 4 de febrero de cada año es el Día Mundial de la lucha contra el cáncer.

      Los días alusivos de la lucha contra el cáncer tanto de manera general como específica y así como otras enfermedades que tienen alto índice de pacientes y de mortalidad, como los lazos de solidaridad son formas de informar, sensibilizar y estar presente con la gente que lo ha padecido, que lo padece y obviamente prevenir a quienes no.


     Cada año hay un lema que encabeza la campaña de dicho día, por ejemplo, en el 2013 fue “Cáncer, ¿Sabía Usted?” y el de este 2014 es “Desenmascarando mitos”.
  
     A diferencia de los años anteriores (pueden consultar en la web “Temas del Día Mundial contra el Cáncer”), noto  por dos años consecutivos cierto hincapié por el carácter informativo del lema.     
    
      A pesar que el Siglo XXI ha venido siendo considerado el siglo de la información por el avance tecnológico y notoriamente “informático” que ha permitido llegar a grandes masas en poco tiempo y grandes distancias se presenta una paradoja: el acceso a tanta información que muchas veces carece de fuentes, llega a un punto de distorsión que más que informar, desinforma.
                                       
      Por otra parte, es tanto el acceso a tantas cosas y principalmente la facilidad al mismo que la gente está como borregos en un eterno copia y pega, sé que redundo en esto, pero no podía dejar de decirlo si hablo de las consecuencias de nuestras facilidades tecnológicas-informáticas. Sin embargo, si no fuera por estas facilidades (con las cuales no estoy en contra, sólo digo que no se puede sustituir el pensamiento humano por una máquina, porque eso es lo que quieren los que tienen el poder, mantenernos entretenidos para que no pensemos y ellos poder hacer “de las suyas”,  usando el conocimiento como herramientas de poder). Me alegro de estos  avances porque si no, no pudiera estar escribiendo esto ni ustedes leyéndome.     
                                                          
     El punto es que me llama la atención de que a pesar de todas estas facilidades haya tanta desinformación y sobre todo tanto desinterés más que todo por parte de los medios acerca de este tema.  Hoy no vi por la calle nada acerca del día mundial de la lucha contra el cáncer, ni una charla en las universidades,  ni en hospitales, clínicas, ni colegios, ni volantes en las calles, ni documentales en la tv (de manera general, que es como se debió ver, no sé si en algún lugar recóndito de este país se haya hecho algo), lo que apenas vi fue una que otra cosita en algunas páginas de noticias en Facebook.             
                              
    A propósito del lema de este año “Desenmascarando mitos”: Recuerdo una telenovela hace años, donde a un personaje le diagnosticaron cáncer y uno de los signos que supuestamente determinó que tenía dicha enfermedad era la caída del cabello. Luego en el colegio a una compañera se le estaba cayendo el cabello y decía que tenía cáncer “echando broma”.    


     La caída del cabello es una consecuencia del tratamiento no un signo de enfermedad y luego que me tocó conocer más a fondo de la enfermedad supe que no todos los tratamientos de quimioterapia hacen caer cabello.            


       Los medios de comunicación deberían apoyar a que los mensajes que se trasmitan desmitifiquen para así poder informar y prevenir de manera real a las personas y no al contrario. 

viernes, 17 de enero de 2014

De música y fábula




Desde que se han trazado las diversas relaciones del origen de la música, ésta ha formado parte intrínseca del hombre. Es quizás, por su carácter efímero y por su lenguaje abstracto que tiene una relación inminente con lo mítico, incluso trascendiendo las variaciones que pueda haber en el mito o la relación con lo sagrado, bien sean pragmáticas o de otra índole, como por ejemplo, el tiempo y el espacio. 

     Si bien como géneros literarios la fábula, el mito y la leyenda se diferencian entre sí, entre la enseñanza, la explicación y el heroísmo, respectivamente, hay un factor que los une: la metáfora. Este factor puede hacer que en cierto punto estos géneros lleguen a convergir para luego divergir.

     Por ello, la fábula guarda una relación mítica con lo fantástico y  a veces onírico, sin perder su esencia en las características propias del género literario. 

     Esto hace referencia a que la música está ligada a ese carácter fantástico, indivisible de sí misma, y la literatura, que existe para sí misma, en su carácter subjetivo, encuentra en la música, -como la música en la literatura- una relación de misteriosa complicidad.

     Semiológicamente el  código extralingüístico que pueda representar la música y la fábula cada una por su lado, logran la convergencia perfecta para expresarse una a la otra, sin caer en la evidencia de los elementos, ya que esa misteriosa relación, no debilita los elementos de cada una, por el contrario, los enriquece, dándole paradójicamente una fuerza sublime. 

     Entonces, ¿se estaría hablando de la música en la fábula? o ¿de la fábula en la música?

     Se podría decir que se habla de música y  fábula, sin buscar a uno en el otro, sino, darse cuenta que los elementos aislados son simplemente un lenguaje, y el discurso está en la unión de estos, los elementos inertes que están escondidos en la estructura profunda del lenguaje de cada uno, florecen en la combinación de ambos, siendo así un alimento recíproco en la unificación del discurso y la expresión.

lunes, 13 de enero de 2014

De otros y de Musicólogos



     A propósito del artículo que anda circulando en internet de Aquiles Baez y de las experiencias que he tenido en estos últimos meses, reafirmo una inquietud que desde hace tiempo me aturde, tiene que ver con todo el ámbito de la música venezolana.

     En el artículo del maestro Baez, trata la problemática de la música venezolana y su difusión en el mundo. Hay un punto principal que él trata: el desconocimiento de los propios venezolanos acerca de su música, y para mí, una de las causas importante de esto son los musicólogos.

     La mayoría de los “géneros” conocidos mundialmente han tenido un profundo trabajo de recolección, investigación y organización, factores que, le que proporcionan valor a dicho género.
Él menciona que, por ejemplo, al flamenco, el cual ha alcanzado un nivel de difusión mundial muy grande, y  en esto me gustaría resaltar que en varios sitios de España, sobre todo en Andalucía, de donde es principalmente oriundo el flamenco (sin caer en tergiversaciones teóricas), existe la especialización de flamencología, que si bien está en definición si guarda o no relación con la musicología (por cuestiones puramente de terminología, porque en materia teórica está claro que la guarda), cumple el papel de estudiarlo, lo es un punto a favor de la preservación y trascendencia del género. 

Dato Histórico
     En la historia de la notación musical hay muchos aspectos de tiempo y espacio a tomar en cuenta para realizar una línea en la evolución de la misma, una de las formas coloquiales en la historia musical más fácil y corta para definir un poco lo que sucedió es que uno de los motivos que llevó a la notación musical  escrita fue poder trasladar la música que se tocaba de un lado a otro, y de un momento a otro momento, lo cual a pesar de ser una explicación vaga, tiene sentido.
      Asimismo la notación musical occidental (entiéndase por esto referente al occidente europeo), se terminó de consolidar con la invención de la imprenta de Petrucci ya que los músicos tuvieron más o menos que ponerse de acuerdo con ciertos convencionalismos para poder reproducirla y así llegar a las masas.

Secuencia en el proceso de creación 
Muro, Cateri; 2008-2012

     Cuando hay un acto voluntario producido por una necesidad bien sea de comunicación, catarsis o religión y este acto es funcional, por gusto, por cometido, por tradición, se necesita de alguna forma organizarlo para poder ubicarlo y acceder a él cuando sea necesario y deseado.
     Me remito a todo esto para mostrar la importancia que tiene el hecho de investigar, estudiar, organizar al “género”, probablemente se caiga en etiquetas para poder lograr algún tipo de organización, pero éstas deberían servir para ubicarlo y no para quitar, debilitar ni enmascarar la identidad del mismo.
     Aunado a esto, todo el proceso debe quedar registrado por escrito, es la forma más “consistente” de perpetuar.
Es importante destacar en esto, como bien lo plantea Saussure en sus cuadernos de anotaciones de investigación anagramática, que en la leyenda cuando hay lagunas el símbolo empieza a sufrir transfiguraciones para poder subsistir, en ningún momento sugiere que el símbolo sea fijo, pero la variación debe hacerse dentro de ciertas delimitaciones que, la laguna no lo permite. Estas vicisitudes pasan en cualquier sistema de símbolos, como por ejemplo los de una lengua y en este caso, la del “género” objeto de estudio. (1)

     Otro aspecto importante de la escritura es que por ejemplo las transcripciones y “arreglos” de muchos géneros de la música venezolana denotan implícitamente dos factores:
1.El transcriptor o arreglista no tiene suficiente preparación teórica musical para poder, en el papel, dejar un trabajo fidedigno al que está escuchando o probablemente ejecutando.
2.La poca importancia que se le da a nuestra música es demostrada en el poco interés por hacer arreglos dignos, remarcando la falacia que por ser venezolana “popular”* o “folclórica”* es fácil y no hay mucho que hacer.

Músicos y musicólogos
     Desde que estaba en el bachillerato pensaba qué estudiar, siempre me gustó la musicología, recuerdo cuando revisaba los pensum de la antigua IUDEM hoy UNEARTE, y me enamoré sin remedio.
    
     Sin embargo, cuando me gradué de bachiller ya esos planes de estudio no existían porque había pasado a ser UNEARTE. Mi única opción en el momento era la UNICA en mención musicología.

     Entramos 4 y fue por error. La carrera estaba a punto de cerrarse por falta de alumnos (y falta de promoción por parte de la Universidad), prácticamente estaba cerrada y el que inscribió al primero de los 4 fue por error, y como llegamos 3 más peleando para que nos inscribieran, se salvó la mención. El cuento es un poco largo, prometo otro escrito para contarlo bien, la cuestión es que ahora hay gente estudiando esta mención o por no ver educación de la voz o porque quieren el título y ya, y esta mención por ser mayormente semipresencial a diferencia de la otra, se presta para esto. 

     El caso es que, se ha creado un abismo entre “músicos” (carrera de música sin mención) y “musicólogos”, los primeros simplemente son ejecutantes geniales que sólo se dedicarán a eso, como operadores de máquinas. No piensan. Los que piensan son los musicólogos, los capaces de notar la importancia de un objeto a estudiar, y “los que leen” e “investigan” ese poco ‘e “paja”.
Por esto también han caído en que los musicólogos son músicos frustrados. Vaya usted a saber qué sería de esos geniales operadores de máquinas sin los frustrados musicólogos.

     Siempre hay quien denigra a cualquier gremio, pero si ven en la historia los musicólogos han sido ejecutantes, directores y compositores importantes. Como Bartok, Savall, Burney entre otros tantos que por el contrario en la composición, dirección y ejecución consiguieron una forma de difundir su trabajo.

     Por esto cuando al principio menciono que uno de los responsables de la actual situación de la música venezolana son los musicólogos aunque no dejo exento de responsabilidad ni a los músicos ejecutantes, directores institucionales y artísticos ni a los compositores y pedagogos. Ya que por ejemplo, en un repertorio instrumental (yéndonos a un área específica como esta) no hay un seguimiento pedagógico ni compositivo de la música venezolana. 

Desunión
     Pareciera que estuviésemos inmersos en un uróboros, un círculo vicioso de responsabilidades, no busco con esto echarle la culpa a nadie, precisamente uso la palabra responsabilidad, la habilidad de responder ante una situación, y el fin de esto es hacer reflexionar de los roles de cada quien. Hacernos todos unos exámenes de conciencia, dejar la queja, y accionar, reaccionar-proaccionar, y repercutir.
     Hay varios personajes dispersos haciendo algún tipo de trabajo musicológico, algunos sin contar con los recursos suficientes en materia musical, sólo porque están en ese contexto y saben la importancia del mismo, como por ejemplo el repentista Víctor Hugo Márquez, con quien tuve el placer de compartir, así entre otros tantos nombres, que prefiero reservarme.
     No se puede esperar que las instituciones que ni deben saber que es la musicología crean espacios para el trabajo. Hay que gestionarlo, mostrar la importancia. 

Aretz
     Un ejemplo de esto fue Juan Liscano que logró crear en la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación el departamento de Servicio de Investigaciones Folclóricas Nacionales a finales de 1946, donde a partir de allí Isabel Aretz y Luis Felipe Ramón y Rivera emprendieron un trabajo fuerte, luego se crearon otras instituciones especializadas INAF (Instituto Nacional de Folclore), INIDEF (Instituto interdisciplinario de etnomusicología y folclor), donde tenían departamento de capacitación para el personal. Estos, por nombrar algunos. Por razones políticas estos institutos luego de una intermitencia desaparecieron y terminó en una fundación sin fines de lucro promovida por Aretz y Ramón y Rivera como hasta 1995 (claro, ya ellos podían darse el lujo de llevar la fundación sin fines de lucro). Pero nosotros no, necesitamos centros de trabajo (cabe destacar que hay muchísimo trabajo por hacer), porque hay muchos profesionales formados, y en formación, que si bien muchos estudian la carrera por las razones nombradas anteriormente, hay otros talentosísimos que estoy segura que harían el trabajo que hace falta y harían una excelente labor.

Centralismo
     La única fundación que se conoce nacionalmente es la FUNVES, en Caracas, y no voy a acotar más que en su afiche de compositores venezolanos son muy pocos los compositores que figuran allí que no sean caraqueños o haya ejercido su mayor trabajo allá. 

Coda
     Los musicólogos somos pocos y no nos conocemos, a diferencia de algunos círculos de ejecutantes, que quizás por lo muchos que son están más regados. Pero nosotros debemos buscar la forma de crear lazos precisamente por lo poco que somos. Puede que esté en una perspectiva idealista,  pero, la fuerza está en la unión, no hay pa' donde agarrar.

     Si 4 personas no se hubieran unido y persistido a seguir, probablemente la carrera ya no existiría, así que algo se hace, algo se puede.


(1)  Starobinski, J (1996). Las Palabras bajo las palabras. Barcelona: Gedisa.


*En cuanto a los términos popular y folclor hay ciertos debates y diferenciaciones pragmáticas. En el caso me refiero a ambos desde sus actuales perspectivas.