jueves, 21 de julio de 2016

Vipassana

La palabra meditación puede traer muchas acepciones e interpretaciones, así como distintas maneras de prácticas. Hay quien la usa como sinónimo de reflexionar, hay quien habla de que se trata de mantener la máxima concentración posible en una cosa: mientras se cocina, mientras se toca un instrumento musical etc., también se entiende como “poner la mente en blanco”, silenciar la mente y se puede practicar tanto en un segundo o en un minuto como en horas, asimismo no se concibe solo como la típica imagen sentados de piernas cruzadas haciendo algún mudra (poosición de las manos) sino que también se encuentran las meditaciones dinámicas de Osho, por ejemplo.

 No obstante, en este caso, quiero específicamente hablar de una técnica de meditación que enseña un estilo de vida por decirlo de alguna manera. Vipassana es una técnica de meditación muy antigua de la India que se popularizó en los años cincuenta. La palabra “Vipassana” significa ver las cosas tal y como son, realmente su significado puede hacer caer en debates de contexto y perspectiva, así que me concentraré en explicar un poco de que va para entender a lo que se refiere.

Esta técnica se aprende en un sitio de retiro, un sitio apartado de la ciudad, cerca de la naturaleza. Para iniciarse en esta técnica el proceso es ir a este sitio por diez días consecutivos y adoptar el noble silencio: no tener contacto con nadie durante los diez días, no hablar, no comunicarse con gestos, no tener contacto físico. Existen cursos más cortos, de tres días, otros más largos de hasta cuarenta y cinco días. Sin embargo, para iniciarse hay que realizar primero el de diez días. Asimismo al cabo de tres cursos de diez días puedes ser colaborador, que son los encargados de hacer la comida, limpieza, logística y organización del curso, y al cabo de una cantidad N de cursos puedes hacer el siguiente nivel y así consecutivamente. 
La comida es vegetariana, y se cumple una disciplina de horarios, por ejemplo, nos levantábamos a las 4:00am, meditábamos, desayunábamos, luego un breve receso, luego meditar, almorzar, receso, meditar, cenar a las 6:00pm mas tardar, seguir meditando hasta las 8:00 o 9:00 pm, aproximadamente. Esto es en manera general lo que recuerdo de la rutina. En los momentos de meditación colocaban un CD con las instrucciones y las charlas. Había un profesor encargado que dirigía las meditaciones y al cual podías preguntarle alguna duda en espacios específicos para ello. El pago es lo que cada persona pueda/quiera dar y en cualquier momento de los diez días cualquier participante se puede retirar si no está a gusto con la práctica.

Para poder asistir, hay que realizar una solicitud en la página https://www.dhamma.org/es/schedules/schvenuvana, la solicitud es bastante específica, hay que detallar muchos datos como adicciones, tendencias, tratamientos entre otras cosas. Lo que permite un mayor manejo a la hora de aceptar la solicitud. Incluso se de casos donde han asistido personas adictas que deben pasar por un proceso de abstinencia durante esos días y el proceso se torna muy difícil, el personal en el centro debe estar capacitado para ello. El asistente firma una hoja de compromiso respetando las reglas de la práctica y asumiendo su responsabilidad de asistir.
Por otra parte, he leído de los efectos secundarios de personas que asisten a este curso como trastornos de pérdida de la noción de realidad o disociación. Así como personas que debido a la dieta intensa de “desintoxicación” se ven afectados. Realmente el formulario para inscribirse es muy estricto precisamente, porque como todo, tiene sus contraindicaciones y puede causar efectos colaterales. Nada es tan absoluto como para todos poder ser parte de ello.

Yo desde los dieciocho años quise ir, envié la solicitud y me aceptaron, por situaciones fuera de mi alcance, tuve que renunciar a ir esa vez, eso sí, apenas pudiera ir, iría, y logré hacerlo casi cuatro años después. En mi caso fui desde un 27 de diciembre a un 7 de enero.

La experiencia vale la pena y la sonrisa. Recibir el año de esa manera es desprenderse de las “construcciones” culturales y sociales, (no estoy en contra de eso, es necesario para mantener una organización y todo ese cuento). Simplemente me refiero al “darse cuenta de”. Los días pasaban uno casi igual al otro y así cambiaba la semana, el mes y hasta el año. Es como si estuviese detenido en el tiempo. Estás en lo que estás mientras afuera pasa cualquier cosa.

Cuando me preguntan si eso pertenece a alguna doctrina filosofía o algo por el estilo, es difícil responder. Ya que los mismos enseñantes profesan no entrar en ninguna etiqueta que los pueda clasficiar, dicen que no es una religión, incluso pueden asistir personas de cualquier religión, tampoco es un filosofía, ni una secta, ni una doctrina, solo una práctica de meditación basada en ciertas premisas. Por esto, menciono arriba que me parece más un estilo de vida. Y si pensamos la filosofía como una forma de pensamiento creo que hasta podría llegar a llamarse así.

La premisa principal es que lo que no está en el cuerpo no está aprendido. Goenka, el maestro que dirigía la práctica a través de los CD’s, daba ejemplos específicos. Pero yo tengo uno más vivo que repito mucho: una cosa es saber que hay gente que se mure de hambre, que África, que Siria, y otra muy distinta es cuando pasas hambre o cuando la ves a flor de piel. Sí, hago referencia a la situación que vive Venezuela en este momento. Cuando yo decía 100bsF no son “nada” y mi mamá (nacida y crecida en una Italia de postguerra) me respondía “para quien los tiene”  yo no entendía lo que quería decir, y bueno, forzosamente lo entendí en la crisis venezolana.

Ahora bien, partiendo de esta premisa la meditación va de la obervación de las sensaciones del cuerpo, por muy mínimas que sean, que vienen y van: cuando estás conciente de esto en tu cuerpo entiendes que en la vida todo viene y va.

Ya va, ¿cómo?. Sí, asimismo. Para entenderlo, obviamente hay que practicarlo. Sin embargo, no es mucho lo que puedo explicar, porque una de las reglas es no explicar el método para no condicionar la mente evitando “construcciones” y espectativas. Tampoco puedo enseñarla porque no estoy capacitada para ello. Solo puedo contar de mi experiencia y lo que entiendo acerca de.  

Cada cosa que iba experimentando, luego al poner el CD Goenka la describía tal cual. Una de las cosas más impactantes fue entender que la mente siempre o está en el pasado o está en el futuro, muy rara vez en está en el momento presente. Una de las cosas más difíciles luego de la paciencia y la perseverancia es estar aquí y ahora. Y tal como lo explica una de las premisas más importantes de esta práctica, mucho podemos leer de esto, y más ahora que he visto que hay una gran difusión de este pensamiento, sin embargo, hasta que no lo vives, no lo entiendes con el cuerpo también y no solo con la mente será difícil de practicarlo. No hay necesariamente que hacer Vipassana para ello, sino practicar esta idea de manera conciente, atento a los cambios constantes que se producen en el día a día, como dice una de las premisas de la PNL “cada cambio de idea llevada a la práctica disminuye la resistencia a sucesivos cambios”.

A partir de todo este pensamiento con referencia al cambio constante se habla de “anicca” una palabra en Pali que significa impermanencia, transitoriedad. Solo por mencionar un ejemplo partiendo de algo físico, biológico, natural: las células del cuerpo están siempre en constante renovación. Todo está en constante cambio, la evolución es muestra de ello.  (También hay quien involuciona, pero ya ese es otro cuento.) Este es un pensamiento que ya Heráclito advertía en la Grecia antigua, que por disputas de poder político, religioso y social Perménides terminó difundiendo hasta el sol y la luna de hoy la idea de lo estático sobre la idea del cambio y  el devenir. También la ciencia habla de la plasticidad del sistema nervioso para adaptarse a las situaciones de cambio y desprenderse de lo conocido. Ya lo advertía también Darwin “el ser que no se adapta al ambiente tiende a desaparecer”. Lo único que no cambia es que todo está en constante camabio. Aceptarlo y adaptarse o adaptar las circunstancias a nosotros es la clave.



Wherever you go, whatever you do be annica. 

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