Hace algunos días escuché esta palabra, así, por coincidencia de la vida, entonces me atrevo a escribir algo sobre ella, realmente hace mucho tiempo buscaba una palabra que definiera la sensación que me da de preferir no darme cuenta cuando observo ciertas cosas. Y es ese darse cuenta que te hace consciente ante una situación, que deja de pasar desapercibida y pasa hacer parte emergente de tu vida. "Es mejor no darse cuenta de algunas cosas", pienso constantemente cuando me sucede esto, porque a veces es preferible pasarla creyendo lo que quieres y no sabiendo lo que es.
Por eso me sentí indentificada con la desidentificación.
Por eso me sentí indentificada con la desidentificación.
Y es que sucede lo siguiente: me he dado cuenta que nos estamos tornando desidentificados, cuando algo nos sucede preferimos obviarlo y creer que todo está bien, es más fácil quedarse en la zona de comodidad y engañarse, no afrontar la responsabilidad de lo que es y de lo que está sucediendo, pensamos que nada está pasando, "esto no me está pasando a mi", y seguir "como si nada".
Una consecuencia desfavorable podría ser que los individuos se encierren en un pequeño mundo paralelo -de lo que ellos quieren creer a lo que está sucediendo-, mediante música repetitiva a alto volúmen y de escasa variedad en sus recursos expresivos. Esto se debe al ruido interno que tiene cada uno, cuando algo no anda bien, muchas veces producido por esquivar lo que no se quiere aceptar, necesitando de algo externo de alto volúmen que calle momentáneamente ese ruido interno.
Así como también la música muy repetitiva forma parte de esto porque produce un encierro, con cierto aislamiento de irónica quietud, porque la música ruidosa -por decirlo de alguna forma- y de escasa variedad de recursos expresivos produce una paz momentánea, como el efecto de una casi droga, debido a estas características se callar y bloquear aquel ruido persistente de no querer darse cuenta. Es una evasión constante.
Una analogía médica para esto es que cuando nos duele la cabeza o nos duele algo, atacamos al síntoma y no la causa, (si hay ruido interno, lo callamos con algo más alto que lo vuelva sumiso, antes de ir a la causa de ese ruido y afrontarla), así mismo nos tomamos una pastilla y ya, "no pasa nada", lo que sólo durará ese momento, pero después volverá a aparecer y cada vez con mayor recurrencia, como pidiendo la atenión merecida.
Como dice Antoine de Saint-Exupéry "lo escencial es invisible a los ojos, pero no a los ojos del alma". A esta última no se le puede mentir, y en ella se van asentando todas esas cosas que no se quieren afrontar convirtiéndose en heridas que no sanan y no producen un creciminento de seguir adelante. Produciendo otra consecuencia desfavorable de lo mismo: y es que el cuerpo se enferma gritando lo que la boca calla por lo que se esconde el alma. Tomando en cuenta que apoyo la teoría de que los malestares físicos son psicosomáticos. (Inserte en su mente donde dice la palabra "alma", lo que signifique eso para usted.)
Cabe destacar que todo esto no lo digo solamente con las propias situaciones personales, si no a manera más general también: un país, una sociedad, una comunidad, etc., se enferma cuando sus integrantes pasan desidentificados con las sitauciones que le están ocurriendo, aburridos y acostumbrados a estar distraídos con un videojuego, unos audífonos, y con mucha suerte un libro. No estoy en contra de estos medios de esparcimiento, estoy en contra de que esto los vuelva ciegos, sordos, mudos, desindetificados ante una realidad, encerrándolos en su propia verdad, que muchas veces tiene poco que ver con lo que realmente sucede y sin darse cuenta que el comercio y los dirigentes propician el consumo de éstos para mantenerlos aislados.
Entonces una buena pastilla que deberíamos tomar para el alma propia y luego para el alma de una comunidad, -porque todo empieza por uno mismo-, se llama identificación: asumir lo que pasa, nuestra responsabilidad en el asunto, para qué nos pasa y qué hacer con eso.
Una consecuencia desfavorable podría ser que los individuos se encierren en un pequeño mundo paralelo -de lo que ellos quieren creer a lo que está sucediendo-, mediante música repetitiva a alto volúmen y de escasa variedad en sus recursos expresivos. Esto se debe al ruido interno que tiene cada uno, cuando algo no anda bien, muchas veces producido por esquivar lo que no se quiere aceptar, necesitando de algo externo de alto volúmen que calle momentáneamente ese ruido interno.
Así como también la música muy repetitiva forma parte de esto porque produce un encierro, con cierto aislamiento de irónica quietud, porque la música ruidosa -por decirlo de alguna forma- y de escasa variedad de recursos expresivos produce una paz momentánea, como el efecto de una casi droga, debido a estas características se callar y bloquear aquel ruido persistente de no querer darse cuenta. Es una evasión constante.
Una analogía médica para esto es que cuando nos duele la cabeza o nos duele algo, atacamos al síntoma y no la causa, (si hay ruido interno, lo callamos con algo más alto que lo vuelva sumiso, antes de ir a la causa de ese ruido y afrontarla), así mismo nos tomamos una pastilla y ya, "no pasa nada", lo que sólo durará ese momento, pero después volverá a aparecer y cada vez con mayor recurrencia, como pidiendo la atenión merecida.
Como dice Antoine de Saint-Exupéry "lo escencial es invisible a los ojos, pero no a los ojos del alma". A esta última no se le puede mentir, y en ella se van asentando todas esas cosas que no se quieren afrontar convirtiéndose en heridas que no sanan y no producen un creciminento de seguir adelante. Produciendo otra consecuencia desfavorable de lo mismo: y es que el cuerpo se enferma gritando lo que la boca calla por lo que se esconde el alma. Tomando en cuenta que apoyo la teoría de que los malestares físicos son psicosomáticos. (Inserte en su mente donde dice la palabra "alma", lo que signifique eso para usted.)
Cabe destacar que todo esto no lo digo solamente con las propias situaciones personales, si no a manera más general también: un país, una sociedad, una comunidad, etc., se enferma cuando sus integrantes pasan desidentificados con las sitauciones que le están ocurriendo, aburridos y acostumbrados a estar distraídos con un videojuego, unos audífonos, y con mucha suerte un libro. No estoy en contra de estos medios de esparcimiento, estoy en contra de que esto los vuelva ciegos, sordos, mudos, desindetificados ante una realidad, encerrándolos en su propia verdad, que muchas veces tiene poco que ver con lo que realmente sucede y sin darse cuenta que el comercio y los dirigentes propician el consumo de éstos para mantenerlos aislados.
Entonces una buena pastilla que deberíamos tomar para el alma propia y luego para el alma de una comunidad, -porque todo empieza por uno mismo-, se llama identificación: asumir lo que pasa, nuestra responsabilidad en el asunto, para qué nos pasa y qué hacer con eso.
como siempre, estoy leyéndote:)
ResponderEliminardespués de pasar un tiempo de haber leído esto y volverlo a hacer, me doy cuenta de cuán vigente está
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